Whaling

Fuente imagen: condiesit.co.uk

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En seguridad informática se denomina whaling a las técnicas de phishing dirigidas contra objetivos de alta importancia dentro de una organización (altos directivos de empresa, políticos, etc.) o simplemente de gran transcendencia social (cantantes, artistas, famosos, etc.).

El término whaling es un juego de palabras entre whale, ballena, y phishing. En el mundo de los casinos se denomina «ballena» a aquellos jugadores de altas apuestas a los que se les da  un tratamiento y servicios especiales. También es común denominar como big-fish a una persona importante dentro de una organización por lo que el nombre de whale también se ajusta a esta costumbre.

Como se trata de un ataque muy dirigido a una persona en concreto, o a un grupo muy reducido (consejeros de una empresa o similar), es un ataque que precisa de una fase de recopilación de información meticulosa. Los correos electrónicos, las páginas webs falseadas o la ingeniería social para apoyar la estrategia de phishing deben ser específicamente creadas y diseñadas para estos objetivos concretos. Se trata pues de ataques que implican una gran carga de trabajo pero que pueden obtener una recompensa muy elevada.

Cabe indicar que estas técnicas de whaling son difíciles de detectar por parte de los servicios de seguridad informática corporativos debido a que su especificidad hace que el volumen de transmisiones sea muy bajo, comparándolo con otros ataques phishing.

Ejemplos de whaling

Las definiciones teóricas están muy bien, ¿pero de verdad es un riesgo? Pues sí. Parece que los ataques de whaling están en aumento. Si bien son ataques de ingeniería social muy elaborados y que requieren de una buena documentación previa pueden obtener grandes beneficios con relativo poco riesgo. Veamos un par de ejemplos:

Defensas ante ataques whaling

Como se ha indicado anteriormente este tipo de ataques suelen pasar desapercibidos ante los sistemas de detección automáticos ya que se tratan de comunicaciones, generalmente correos electrónicos, muy precisas y de poco volumen por lo que no suelen saltar las alarmas.

En estos casos la mejor defensa es una buena concienciación de todos los trabajadores, sean del rango que sean, que tengan capacidad de realizar movimientos de dinero importantes. Es importante que ante cualquier petición fuera de lo común se confirme con la persona que supuestamente la realizado: así cualquier empleado debe consultar a su superior ante una petición extraña que supuestamente envía el director general y alguien en la cadena de mando debería contactar con dicho alto cargo para confirmar que realmente ha realizado esa petición y no estamos ante un caso de whaling. De igual forma los consejeros o directores generales deben entender que los procedimientos de una empresa deben ser seguidos para maximizar la seguridad.

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