Archivo de la etiqueta: definiciones

Podcast – 14 – Seguridad por oscuridad

En el capítulo de hoy hablaré sobre el concepto de seguridad por oscuridad y sus implicaciones en la seguridad informática.

Micro con feed

Fuente imagen:PerfectYourPodcast

Cuando hablamos, en el capítulo 7, de la esteganografía vimos que se trataba de ocultar un mensaje dentro de otro medio de forma que pasara desapercibido. Pues
ese es un ejemplo de seguridad por oscuridad. El envío del mensaje es seguro porque nadie sabe que está allí ni cómo está, pero en el momento que ese
secreto desaparezca también lo hará la seguridad y el mensaje será descubierto.

Hace no tantos años en España había operadoras de televisión por satélite que utilizaban un cifrado, denominado NAGRA, que basaba su seguridad en el hecho de que nadie conocía como funcionaba. En cuanto un equipo de criptoanalistas consiguió romper el sistema se generó un mercado negro de tarjetas y códigos de descifrado que permitió que muchos hogares vieran la televisión por satélite sin pagar a la compañía operadora.

Debate sobre la seguridad por oscuridad

En el audio podéis ver mi posición ante la seguridad por oscuridad, pero ¿qué me decís de vosotros? ¿Es algo útil o contraproducente?

Descarga directa.

Ataques Man-in-the-middle

Se denominan ataques Man-in-the-middle (cuya traducción al español podría ser «Ataques de intermediario»), que suelen acortarse usando las siglas como MiM o mitm, a una categoría de ataques que lo que buscan es que el atacante tenga la capacidad de leer, modificar los mensajes entre los dos interlocutores e incluso insertar sus propios mensajes en la comunicación. El gran peligro de este tipo de situaciones es que los dos interlocutores originales no saben que hay un elemento intermedio en su comunicación y que puede alterar la información a voluntad.

Ejemplo de MiM

Fuente imagen: Wikimedia Commons

El hecho de simplemente cifrar las comunicaciones entre los dos interlocutores no tiene porqué solventar esta situación. En la Wikipedia tenéis un ejemplo muy claro de cómo una un elemento intermedio (Mallory) puede interceptar la comunicación entre Allice y Bob aunque ambos creen estar en un entorno seguro y cifrado.

Aunque este comportamiento puede parecer teórico, en realidad no es difícil de detectar en el mundo real. Uno de las principales consejos de seguridad informática es que nunca conectemos nuestros equipos (portátiles, teléfonos móviles, etc.) a redes desconocidas ya estén abiertas o no. No es técnicamente difícil para un usuario malintencionado montar una red «Free-Wifi» en un espacio público permitiendo que los usuarios se conecten a ella. Una vez los usuarios se han conectado a dicha web basta con hacer que todo el tráfico saliente a Internet pase por nuestro equipo y convertirnos en Mallory. En este momento el atacante tiene acceso completo a la información que circula por la red, salvo que ésta vaya cifrada.

Defensas ante ataques Man-in-the-Middle

Pirata montando MiM

Un pirata montado un ataque MiM 🙂
Fuente imagen: Simmone Tocco

En la actualidad existen protocolos de comunicaciones que permiten un intercambios de claves de cifrado seguras aún usando un medio inseguro y sin tener un conocimiento previo entre los interlocutores: probablemente el protocolo de claves más utilizado sea Diffie-Hellman. Si las comunicaciones utilizan cifrado de clave pública sería suficiente con confirmar la autenticidad y propiedad de las claves intercambiadas con los sistemas de Certificate pinning.

Algunos estudios muestran la posibilidad de detectar la existencia de un sistema intermedio calculando la latencia en las comunicaciones cifradas. Se basan en que el trabajo de cifrado y descifrado de Mallory hace que las comunicaciones tenga una latencia mayor pero que dicha latencia sea casi constante (generada por el trabajo de descifrado, análisis y recifrado del punto intermedio). EL problema de este enfoque es que presupone un alto grado de estabilidad en la red que haga que la latencia no sufra fluctuaciones por el comportamiento normal de la red, por loq ue no sería aplicable en una red tipo Internet pero sí en entornos cerrados (redes corporativas, etc.).

WAF – Web Application Firewall

Un Web Application Firewall (WAF) es un sistema que analiza, filtra y bloquea el tráfico del protocolo HTTP que gestionan los servicios web. A pesar de incluir el término firewall en su nombre, podemos decir que los WAF son más bien una evolución de los IDS/IPS generalistas para cubrir específicamente la protección de los sistemas web. Los WAF analizan el tráfico el tráfico que capturan, no sólo por las direcciones IP y puertos, que es lo que haría un firewall; sino también por el contenido de las peticiones y respuestas transmitidas. Así el sistema trata de detectar diferentes patrones de ataques a servicios web (Inyecciones SQL, Cross-Site Scripting (XSS), Cross-Site Request Forgery (CSRF), etc.).

WAF

Montaje tradicional de un sistema WAF.
Fuente imagen: Terminatio

Si bien las funciones que realiza un sistema WAF puede ser realizadas por los IPS tradicionales correctamente configurados, el gran desarrollo en los últimos años de las aplicaciones web ha hecho que sean cada vez un objetivo más goloso para los usuarios malintencionados y ha propiciado la creación de una herramienta específica para su protección.

Tal como se muestra en la imagen superior, aunque podríamos conectar el sistema WAF de forma independiente, generalmente se utiliza como una segunda capa de protección: un firewall tradicional bloquear todo el tráfico que no sea HTTP de manera que el sistema WAF sólo deba analizar y gestionar el tráfico web. Esta doble capa de seguridad permite que cada una de ellas sea más eficiente y genere el mínimo retraso posible en la comunicación. La actuación de un IDS/IPS, categoría dentro de la que cabría enmarcar los WAF, implica el análisis del tráfico capturado antes de decidir si darle paso o bloquearlo por lo que siempre habrá una latencia añadida al sistema. Para evitar que los usuarios noten esta latencia es importante que los WAF sólo deban analizar el tráfico que realmente tenga como destino las páginas web que protegen. Un sistema WAF en solitario es posible y funcional, pero no sería eficiente de cara al rendimiento de la aplicación web (que, al fin y al cabo, es lo que el usuario final nota).

Otra de las ventajas de los WAF frente a los IPS tradicionales son que, debido a su especificidad en la protección, incorporan herramientas específicas y adaptables a casi cualquier entorno web. Así es posible crear reglas específicas de protección para cada aplicación, con lo que al final se consigue un sistema de protección totalmente adaptado a las necesidades de cada cliente. Se trata de un cambio de paradigma de buscar ataques o vulnerabilidades conocidos por parte de un IPS a proteger específicamente nuestra web con sus peculiaridades específicas.

Esquema de un WAF Cloud

Diagrama de un WAF en la nube.
Fuente imagen: CDNetworks

Debido a la expansión de los servicios ‘en la nube’, muchos sistemas de seguridad que se crearon pensando en las estructuras tradicionales (cliente <> protección <> servicio) han debido integrarse también como servicios ofrecidos en la nube para poder mantener el mismo nivel de protección.


Como nota curiosa si buscáis por Internet WAF es posible que os encontréis con el Wife Acceptance Factor, que poco tiene que ver con la seguridad informática 😉